sábado, 27 de julio de 2013

Afinando el bajo (I)

      Enchufas el bajo al afinador, tal vez llevas el afinador conectado al cabezal, y repasas la afinación de las cuerdas una por una. ¿Cuántas veces hemos llevado a cabo estar rutina?, ¿cuántas lo seguiremos haciendo? Infinito es el único número que se me ocurre. Sin embargo, la mayor parte de los bajistas afinan toda su vida en la afinación estándar, es decir E - A - D - G (BEADG en un bajo de 5 cuerdas, BEADGC en uno de 6), cuando existen muchas otras posibilidades de afinación. Inspirado por los comentarios de mi querido amigo chileno Javier González, este artículo va dedicado a explorarlas.

       Si te interesa el tema, te recomiendo leer artículos de Michael Manring. Él es un experto en la materia, puesto que ha pasado muchos años trabajando con diferentes afinaciones. En su opinión existen 4.096 afinaciones distintas de un bajo de cuatro cuerdas, basándose en que cada una tiene un rango de notas, arriba y abajo de su afinación estándar, donde suena bien, que él estima en ocho por cuerda.

Re-afinación parcial

       A veces preferimos dejar en afinación estándar todas las cuerdas del bajo a excepción de una o dos. Es muy frecuente, por ejemplo, la afinación drop D, que consite en afinar la cuarta cuerda en D, en lugar del tradicional E. Un buen ejemplo es ese tema de Rage Against The Machine titulado "Killing In The Name Of". Conectando esta afinación con lo que vimos al hablar de cuerdas al aire podemos tener acceso a un montón de acordes en D (y su relativo menor, Bm) y Dm (y su relativo mayor, F), cosa que en afinación estándar no tenemos. Asimismo, aparecerá toda una cadena de armónicos diferente de la tradicional, que nos puede ser útil en otras tonalidades. Naturalmente, lo que sirve para D sirve para otras notas (drop C), aunque no todas, ya que el tensar y destensar las cuerdas tiene su límite.


Re-afinación total

       Las afinaciones alternativas, aunque en algunos casos han resultado vanguardistas (Sonic Youth), son algo muy antiguo y popular. Han sido usadas por guitarristas de country, de blues para favorecer la técnica de slide— y también en el folklore tradicional. Un violín afina por quintas (G - D - A - E), en lugar de cuartas, como el bajo. No es mal experimento afinar nuestro bajo en un acorde, mayor o menor, y practicar el uso del slide o bottleneck sobre él. En la figura 1 vemos cómo, desplazando apenas las cuerdas de la afinación estándar, afinamos en un acorde de Dm (F - A - D - F, izquierda) ó de D (F# - A - D - F#, derecha).


Fig. 1

Ir a "Afinando el bajo (II)"

2 comentarios:

  1. Gracias por el artículo José! he usado muchas veces drop D precisamente con RATM, pero nunca he intentado las otras que propones; )imagino que se puede sacar un sonido mas brillante), la razon es porque en algun momento me quede con la idea de que tensar de mas las cuerdas podria descalibrar el instrumento...

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    1. Gracias por tu comentario, Javo. Tensar las cuerdas más de tres semitonos (trastes) puede hacer que el bajo suene mal, y si continuamos podemos dañar el mástil, Aun así, es mucho el rango que tenemos, contando las notas que obtenemos destensando las cuerdas, unos cinco semitonos.

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