viernes, 11 de abril de 2014

Polirritmia

      Significa que hay más de un ritmo sonando simultáneamente, lo cual precisa de polifonía, es decir, más de una voz sonando simultáneamente. ¿Es posible que cada voz toque el ritmo que le dé la gana? Posible y muy sano. Aunque se suele asociar con intrincados pasajes de rock progresivo o thrash metal, lo cierto es que cualquier estilo admite polirritmias. Eso sí, en su momento.

   La polirritmia se produce cuando mezclamos ritmos de distinto compás, ya sea por su naturaleza o por su métricaDentro de la  polirritmia existen grados. Las hay que son controladas y se acoplan a cualquier contexto con excelente resultado. Son agradables de escuchar e interesantes de tocar. Llevando el concepto al extremo entraríamos en un terreno puramente experimental y de esforzada escucha.

Naturaleza del compás

     Podemos dividir los compases, en base a su naturaleza, en dos grupos: binarios y ternarios. La figura 1 muestra los compases binarios y ternarios más usuales.


Fig. 1
      Los compases binarios son los que subdividen sus tiempos en dos corcheas (fig. 2).


Fig. 2
     Mientras que los compases ternarios subdividen sus tiempos en tres corcheas (fig. 3).


Fig. 3
    Nótese que, tanto en los compases binarios como en los ternarios, las corcheas subdividen en pares de semicorcheas.

     Tocar en 12/8 mientras otro, u otros, instrumentos lo hacen en 4/4 creará una polirritmia. Asimismo, existen figuras rítmicas que nos permiten cambiar el compás temporalmente. En los compases binarios tenemos el tresillo y el seisillo (fig. 4).


Fig. 4
     Y en los compases ternarios tenemos el dosillo y el cuatrillo (fig. 5).

Fig. 5
Métrica

    Aquí empieza lo bueno. Podemos introducir métricas diferentes sin variar la naturaleza del compás. La figura 6 muestra un ejemplo. Tocamos la misma frase (A, A, C) cada tres semicorcheas, formando grupos de tres sobre una métrica de cuatro.


Fig. 6
     También podemos mezclar compases distintos. En la figura 7 vemos cómo nuestra línea de bajo mide en 3/8, a pesar de que el compás es 4/4.


Fig. 7
     Las anteriores son polirritmias controladas. Podemos complicarlas entrando en terreno experimental. Todo se puede hacer, alguien querrá escucharlo, pero... ten paciencia si a los primeros conciertos sólo asiste tu novia. En la figura 8, sobre un compás de 4/4, con un ritmo de batería bastante común, la guitarra efectúa acentos cada tres corcheas (3/8), mientras que el bajo repite una misma frase cada cinco corcheas (5/8).


Fig. 8
      ¿Podemos complicarlo más? Sin duda. La figura 9 muestra un ritmo de batería en 6/8 + 2/8; un ritmo de guitarra que se repite cada cinco semicorcheas (5/16); y un ritmo de bajo cuyas figuras suenan cada siete corcheas (7/8).


Fig. 9

      ¿Podemos complicarlo más? Sin duda.

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