sábado, 25 de septiembre de 2010

La mano ejecutora (y II)

        Continuamos pasando revista a las diferentes técnicas de mano derecha. Recordemos que los dedos de la mano derecha se numeran: 0 para el pulgar, 1 para el índice, 2 para el medio, 3 para el anular y 4 para el meñique.

4) Pulgar + índice

        Esta técnica se puede usar sobre una sola cuerda a modo de púa: golpe abajo, cuando percutimos con el pulgar y golpe arriba cuando lo hacemos con el índice. También se puede usar sobre dos cuerdas, permitiendo síncopas de octavas o cualquier otro intervalo, así como acordes de dos notas, como muestra el Ej. 1.


5) Pulgar + índice + medio

        Muy útil para semicorcheas en octavas, grooves de música disco y demás oscuros propósitos. También se utiliza para acordes y arpegios de tres notas, pudiendo añadirse el dedo anular si son de cuatro notas (una por cuerda), como se puede ver en el Ej. 2.


Conclusión

        Después de este paseo por algunas de las distintas técnicas de mano derecha que podemos utilizar vamos a organizar un poco lo visto. La idea es adquirir total independencia en los dedos de la mano derecha, para lo cual habrá que fortalecerlos al mismo nivel, trabajando con ellos por separado hasta que tengan suficiente fuerza. El uso del meñique no lo recomiendo a menos que se invierta mucha paciencia. Abraham Laboriel lo usa, pero en general puede ser más lo que nos incordie que lo que aporte. Mejor adquirir una buena técnica con los cuatro restantes (y no es poca tarea) que hacerse un lío por empeñarse en invitar al meñique a la fiesta.
        El siguiente ejercicio combina diferentes técnicas para diferentes necesidades. Está dividido en tres partes. En el Ej. 3A se utiliza la técnica de tres dedos (pulgar, índice y medio) para arpegiar. La digitación que figura entre los dos pentagramas sirve tanto para el de arriba como para el de abajo.


        En el Ej. 3B empleamos al pulgar junto con los dedos anular, medio e índice (321) para ejecutar tresillos, pasando luego a ejecutar acordes de dos notas con pulgar e índice, para terminar con un acorde de cuatro notas (E7).


        Por último, en el Ej. 3C, vemos cómo la digitación 321 es útil no sólo para tresillos, sino también para grupos de tres notas en general. El acorde final (Am en segunda inversión) puede tocarse arpegiado tanto en sentido ascendente como descendente. También se puede rasguear con la uña para conseguir un sonido más brillante.


        Ya se ha dicho que es conveniente aprender diversas técnicas para afrontar cualquier tipo de dificultad de ejecución. Pero además viene bien para endurecer los dedos y fortalecer la muñeca. Los ejercicios han de trabajarse a velocidad lenta al principio, para ir incrementando progresivamente la velocidad. Todas las notas han de escucharse con claridad, a la velocidad que sea. Y siempre será mejor si lo que tocas encaja con lo que están tocando el resto de los músicos.

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