sábado, 6 de julio de 2013

Intervalos, acordes y escalas (I)

      El triángulo sagrado. Con dos notas formamos un intervalo, ya sea como acorde, ya como intervalo propiamente dicho. Es el primer concepto importante en música (sin contar el ritmo). Con dos o más intervalos formamos un acorde. Un acorde es mucho más que la suma de sus intervalos, ya que se forman nuevos intervalos entre todas las notas involucradas. Por ejemplo, si formamos una tercera sobre C (C - E), después añadimos una tercera menor (E - G) y luego otra tercera (G - B) obtenemos un acorde mayor séptima (Cmaj7). Sin embargo, también están sonando dos quintas justas (C - G y E  - B) y una séptima mayor (C - B). Esta mezcla es lo que hace al acorde tan especial, único y fascinante.
Fig. 1
      Hemos hablado sobre intervalos y sobre acordes. Estudiemos ahora el tercer gran vértice del triángulo, concepto importante número tres, como son las escalas. ¿Qué es una escala? Básicamente, una agrupación de notas. Hay escalas de cinco, de seis, de siete, de ocho notas. Podemos construir nuestras propias escalas, como veremos en un artículo posterior. ¿Para qué sirven, además de para torturar vecinos cuando se ejecutan sobre un piano? Sirven para tocar melodías, frases o líneas de bajo que suenen interesantes sobre los acordes de una canción.
      Que nadie se equivoque pensando que esto son sólo aburridas teorías. El camionero que agita su melena sobre el volante, mientras escucha AC/DC, Motörhead o Metallica está disfrutando de la forma en que son ejecutados esos gloriosos intervalos, esos poderosos acordes y esas dañinas escalas, y no parece teoría lo que le hace gozar. Al mismo tiempo diremos que la música no son escalas, ni acordes, ni intervalos. Ni siquiera notas. Igual que una novela o un poema, no se trata de letras, sino de palabras que forman frases y frases que transmiten pensamientos, sensaciones o emociones, del tipo que sea. El quid de la cuestión no es la escala que usas, el calibre de las cuerdas de tu bajo o la marca de tu  amplificador, sino hacer algo interesante con lo que sea.
       La figura 1 anterior se muestra la conexión entre acorde y escala: notas del acorde + notas de paso o tensiones = escala. En la figura 2 podemos ver, de otra forma, lo expresado en la figura 1. Y, ¿qué ocurre con los huecos entre notas, esas que no pertenecen ni al acorde, ni a la escala, y van marcadas con una X? Se puede comprobar que añaden más tensión y su uso requiere más cuidado, como veremos. 
Fig. 2

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